Soy el que cuida los autos
toda esta calle es mÃa
desde el yiro de la esquina
hasta el ministro en el bar.
Se que no parezco mucho
con mi linterna en la mano
pero si me das un tiempo
tengo mucho que contar.
De abogado yo fui preso
me fugué con El Pelado
con el Negro Amaranto
no dejamos nada atrás.
Yo llevé a Julio Sosa
a probarse a Buenos Aires
le enseñé la moña al Enzo
y a ninguno le fue mal.
De ParÃs hice una fiesta
me aburrà del montparnasse
L.A. era otra historia
con Bukowski en cada bar.
Corrà el arco en el cincuenta
cuando và que no era gol
y esa noche con Obdulio
nos tomamos hasta el sol.
Yo entrené a Leguisamo
cuando nadie daba nada
y para darle aliento
hice un tango con Gardel.
Yo dormà con Marilyn
una noche en Casablanca
le enseñé al Negro Olmedo
lo que no sabia hacer.
Me enfrenté con Sugar Rey
y lo salvó la campana
fui con Castro a la Habana
ni te cuento lo del Ché.
Y si te estas preguntando
que hago acomodando autos
es que estoy juntando un mango
para un dÃa irme de aquÃ.
Te regalo mi linterna
mi destino es California
y si un dÃa vas ahÃ
te termino de contar.
toda esta calle es mÃa
desde el yiro de la esquina
hasta el ministro en el bar.
Se que no parezco mucho
con mi linterna en la mano
pero si me das un tiempo
tengo mucho que contar.
De abogado yo fui preso
me fugué con El Pelado
con el Negro Amaranto
no dejamos nada atrás.
Yo llevé a Julio Sosa
a probarse a Buenos Aires
le enseñé la moña al Enzo
y a ninguno le fue mal.
De ParÃs hice una fiesta
me aburrà del montparnasse
L.A. era otra historia
con Bukowski en cada bar.
Corrà el arco en el cincuenta
cuando và que no era gol
y esa noche con Obdulio
nos tomamos hasta el sol.
Yo entrené a Leguisamo
cuando nadie daba nada
y para darle aliento
hice un tango con Gardel.
Yo dormà con Marilyn
una noche en Casablanca
le enseñé al Negro Olmedo
lo que no sabia hacer.
Me enfrenté con Sugar Rey
y lo salvó la campana
fui con Castro a la Habana
ni te cuento lo del Ché.
Y si te estas preguntando
que hago acomodando autos
es que estoy juntando un mango
para un dÃa irme de aquÃ.
Te regalo mi linterna
mi destino es California
y si un dÃa vas ahÃ
te termino de contar.