La suerte esquiva me dejó de lado
y acaso nunca me sobró un favor.
Pero en mi andar, o bien o mal,
sin doblegarme soporté el rigor.
Después, la vida te cruzó a mi paso
Y, desde entonces, en mi soledad
se hizo el dolor de mi vivir,
pesada carga que no aguanto más.
Carga
de cien recuerdos que torturan,
pesada carga de amargura
doblándome al andar.
Carga
que pesa más que carga alguna,
más que el desdén de la fortuna,
mas que el dolor de no avanzar.
Carga
la más pesada y más amarga
porque la lleva el corazón,
en su noche larga de desilusión.
TenÃa un sueño que cruzó conmigo
por largos dÃas sin amor ni pan.
Sueño feliz, que en un querer traÃa
alivio a mi dolor de andar...
Me duele el sueño que perdà en tus manos
y la sonrisa que olvide en tu adiós...
Porque hoy vivir sin ellos dos
es una carga con un peso atroz.
y acaso nunca me sobró un favor.
Pero en mi andar, o bien o mal,
sin doblegarme soporté el rigor.
Después, la vida te cruzó a mi paso
Y, desde entonces, en mi soledad
se hizo el dolor de mi vivir,
pesada carga que no aguanto más.
Carga
de cien recuerdos que torturan,
pesada carga de amargura
doblándome al andar.
Carga
que pesa más que carga alguna,
más que el desdén de la fortuna,
mas que el dolor de no avanzar.
Carga
la más pesada y más amarga
porque la lleva el corazón,
en su noche larga de desilusión.
TenÃa un sueño que cruzó conmigo
por largos dÃas sin amor ni pan.
Sueño feliz, que en un querer traÃa
alivio a mi dolor de andar...
Me duele el sueño que perdà en tus manos
y la sonrisa que olvide en tu adiós...
Porque hoy vivir sin ellos dos
es una carga con un peso atroz.